¿Sabes cuáles son las peticiones por los difuntos?

La partida física de un ser querido siempre genera dolor y tristeza, sin embargo es una situación por la que todos vamos a pasar en algún momento de nuestra vida. Siempre llegará ese instante en el que tenemos que despedirnos de una persona amada. Ahora bien, ¿podemos reponernos de su ausencia física? Si es posible por medio de las peticiones por los difuntos.

PETICIONES POR LOS DIFUNTOS

¿Has escuchado hablar de las peticiones por los difuntos? Si no es así, no te preocupes. En el siguiente artículo te vamos a explicar todo lo que debes saber referente a este tipo de oraciones que se llevan a cabo durante la celebración de la Santa Misa y que logran mitigar la profunda tristeza provocada por la partida física de algún ser querido.

¿Qué son las peticiones por los difuntos?

Las peticiones por los difuntos es una de las oraciones más simbólicas y representativas que se realizan en honor a una persona que ha partido físicamente de este plano terrenal. Este tipo de oración también es conocida como la misa memorial de los difuntos,

La principal finalidad de las peticiones por los difuntos es la de rezar por el descanso eterno de esas personas que han fallecido, así como de dar tranquilidad y ofrecer paz al espíritu de los difuntos e incluso, a los familiares que sienten el terrible dolor por la pérdida de su ser apreciado.

Estas oraciones y el resto de lo que compone esta misa por las peticiones de los difuntos van representadas por la conmemoración de la palabra. Otro aspecto importante que se debe tomar en cuenta en relación a las peticiones por los difuntos es que ésta debe estar dirigida dentro de un formalismo pastoral.

No es necesario que los presentes en la misa hayan conocido al fallecido o haber tenido una relación directa con quién ha partido al cielo. Lo más importante que se pretende con las peticiones por los difuntos es sentir realmente en el corazón que estas oraciones llegarán y tranquilizarán el espíritu de tu ser querido.

PETICIONES POR LOS DIFUNTOS

Llevar a cabo una misa en honor a los difuntos no es muy complicado. Lo más recomendable en estos casos es que la ceremonia no sea tan extensa, sino lo más precisa posible. Posiblemente deberás organizar un itinerario donde cada familiar pueda ir llevando de manera ordenada sus peticiones.

Pasos para realizar la misa a los difuntos

La misa a los difuntos es una de las ceremonias más emotivas debido a que en ella se recuerda a ese ser querido que ha partido físicamente de este plano terrenal para ir al encuentro con Dios. Al igual que todas las demás misas que se conocen, la misa para las peticiones de los difuntos está compuesta por diferentes elementos.

Una misa de estas características debe contar con una serie de aspectos importantes para que al final tengamos una ceremonia bonita y memorial para los difuntos. Aquí te explicamos el paso a paso de cómo realizar una misa a los difuntos:

Monición introductoria

Una de las primeras cosas que se deben realizar durante la misa para los difuntos es la monición introductoria. Corresponde a esas palabras de bienvenida que se dan a cada uno de los presentes. Se pasa a dar la bienvenida y unas palabras con sentido espiritual de la misa que está por comenzar. Un ejemplo podría ser:

“Hermanos, amigos y familiares, en esta ocasión nos reunimos ante el fallecimiento de (nombre del difunto). Llenos de un profundo dolor, tristeza y sorpresa ante su inevitable partida al otro plano terrenal. Esta celebración tiene la finalidad de llenar con los sentimientos más puros y sinceros a toda su familia y amigos, para que puedan tener mucha paz y sobre todo mucha fe…”

Saludo inicial

Después de ofrecer las palabras de bienvenida a cada uno de los fieles y familiares de la persona fallecida el siguiente paso es dedicar unas palabras de saludo introductorio. Con estas palabras se estará listo para iniciar la ceremonia de peticiones por los difuntos. Un ejemplo podría ser:

“Que la gracia, tanto la paz y el buen consuelo de Dios nuestro Padre y creador, de Jesucristo el Señor y la comunión del Espíritu Santo, conduzcan a (nombre del difunto) a su paso a la vida eterna. También que los acompañe siempre a todos y todas ustedes. Y con tu espíritu. Amén”

Pedir perdón

Durante esta parte de la celebración, los fieles y familiares del fallecido deben proceder a redimirse con una oración de perdón delante de Dios. Esta va de la siguiente manera con las palabras del celebrante:

PETICIONES POR LOS DIFUNTOS

“El Mesías nos expresa en su evangelio que de los frutos que sembremos en la primavera de nuestra vida, surgirán las creaciones para el día de mañana. Si plantamos el bien, el Todopoderoso estará de nuestro lado a la hora de juzgarnos. Y aunque las cosas no hayan ido tan bien, él nos absolverá.”

Oración al Señor

El próximo paso a seguir corresponde a la oración a nuestro Señor. Esta oración debe hacerse con mucha fe y confianza en que Dios Padre escuchará nuestras plegarias y traerá paz a los corazones afligidos por la muerte de ese ser querido.

Salmo de la esperanza

La celebración de la misa en honor a los difuntos continúa con el rezo del Salmo 23, que consiste en hacer la expresión de la confianza, la fe y la infinita bondad que es el gran poder de Dios. Este salmo refleja el profundo amor que siente Dios por sus Hijos aún en esos momentos de dolor por el que atravesamos. Más allá de la muerte, él siempre será nuestro mayor refugio y fortaleza.

Oración por el difunto

Se podría decir que es en este momento cuando se da inicio formalmente a la celebración de la misa en honor a los difuntos. Los fieles realizan una oración para pedir que el alma de la persona que ha partido pueda descansar en paz y acceder a la vida eterna por medio del perdón de sus pecados. La oración puede comenzar de la siguiente manera:

“Señor, Padre Santo y Bueno, Dios todopoderoso y eterno, humildemente te rogamos por tu siervo, a quien aclamaste de este mundo a tu presencia, dígnate a llevarlo al lugar del descanso, de la luz y de la paz…”

Oración por los que lloran la muerte del fallecido

La persona encarga de dirigir la misa le comunica a los demás fieles y familiares que ha llegado el momento de elevar una oración por nosotros mismos. Durante estos minutos pedimos a Dios que nos de fortaleza y paz en medio del difícil trance por el que estamos atravesando. La oración inicia así:

PETICIONES POR LOS DIFUNTOS

“Oh misericordioso Padre, mi querido Dios, que todo lo confortas, y que además nos defiendes en todo momento con tu extraordinario amor. A fin de convertir la penumbra, que atañe a la muerte en un alba llena de vida. Sea pues que nos mires, a nosotros que somos tus hijos, y a los que se encuentran implorando en esta mortificación. Transfórmate pues en nuestro amparo y en nuestra fortaleza…”

Oración comunitaria

Es uno de los momentos más hermosos dentro de la celebración de la Santa Misa por los difuntos. Aquí dejamos a un lado las diferencias y nos unimos como hermanos, hijos de Dios y familia del Reino para pedir en una misma dirección. Pedimos por la Santa Iglesia, por la paz del universo, por nuestro perdón y salvación, por los difuntos y por nosotros mismos.

Cada una de estas peticiones los fieles responderán “te lo pedimos, Señor”. Un ejemplo de ello podría ser:

“Todos unidos como hijos de Dios, como familia que permanece bien unida. Partimos, pues, hermanos, a orar así juntos. Solicitaremos no simplemente por nosotros mismos y por nuestro hermano (nombre del difunto), sino también por toda la Santa Iglesia, por la paz del mundo y por nuestra salvación. Te los pedimos señor. Amén.

Lecturas bíblicas

En esta parte se procede a realizar antes de las lecturas bíblicas una monición a la lectura de la palabra de Dios. La intención es motivar a los fieles y familiares del fallecido a recibir con fe cada palabra de parte del Señor. El objetivo final es que los asistentes preparen sus corazones para ser transformados por el gran poder de Dios.

La primera lectura bíblica

La primera lectura bíblica que se debe realizar corresponde al Antiguo Testamento. Lo más recomendable en estos casos es seleccionar un fragmento de la Biblia que se relacione con los fallecidos. Casi siempre el sacerdote escoge alguno que prediga las palabras de nuestro Señor Jesucristo.

Segunda lectura bíblica

La segunda lectura bíblica también debe estar relacionada con algún fragmento de la Biblia que haga referencia a los difuntos. Podría elegirse el libro de Job, en el antiguo testamento, donde reza lo siguiente:

PETICIONES POR LOS DIFUNTOS

“Una voz del cielo me dijo: escribe esto, felices desde ahora los muertos que han muerto en el Señor. Sí, dice el Espíritu, que descansen de sus martirios, porque sus labores compasivas los acompañan. Es palabra de Dios” y los fieles responderán: te los pedimos Señor.

Tercera lectura bíblica

Para la tercera lectura bíblica se podría tomar algún fragmento del libro de la sabiduría. En él se proclama la palabra de la vida de los buenos que ya tuvieron el anhelado encuentro con Dios.

Cuarta lectura bíblica

La celebración de la misa de las peticiones por los difuntos continúa con una cuarta lectura bíblica. En este caso también se podría tomar un fragmento del libro de la sabiduría, donde se hace referencia a aquellas personas buenas que han tenido que partir de este plano, pero aun así, gozarán del descanso eterno.

Quinta lectura bíblica

Para la quinta lectura bíblica también se podría tomar como referencia algún fragmento del libro de la sabiduría, especialmente una palabra dirigida más que todo a los jóvenes fallecidos.

Sexta lectura bíblica

En la sexta lectura bíblica se toma como referencia el libro de los Macabeos, donde se esbozan descripciones del Nuevo Testamento, como por ejemplo:

“En aquellos días, Judas, el jefe de Israel, hizo una recaudación y envío lo recogido al templo de Jerusalén, para que se brindara un sacrificio por los muertos, obrando con gran integridad y aristocracia, pensando en la resurrección…”

Otras lecturas bíblicas

Después de haber realizado cada una de las lecturas bíblicas anteriormente descritas, la celebración de la misa de las peticiones por los difuntos debe proseguir. En esta ocasión se deberán ejecutar lecturas pertenecientes al Nuevo Testamento.

Esto se debe a que esta parte de la misa, tiene variaciones en comparación con las celebraciones tradicionales en cuanto a la lectura de la palabra de Dios. Ya teniendo conocimiento de esto, lo que debes hacer ahora es elegir alguno de los versículos que relacionan esta parte de la misa con el amor que se puede expresar hacia Jesús.

  • Primera lectura: Carta de San Pablo a los Filipenses
  • Segunda lectura: Carta de San Pablo a los Romanos
  • Tercera lectura: Carta de San Pablo a los Efesios
  • Cuarta lectura: Carta de San Pablo a los Tesalonicenses

Salmos responsoriales

Al finalizar las lecturas bíblicas se procede a realizar la lectura de los salmos responsoriales. La finalidad de estos salmos es llevarle paz a las almas de los fallecidos y de serenar las emociones de los desconsolados. Por medio de estos salmos se busca recibir más de la paz del Señor y encontrar tranquilidad a pesar de la tormenta que estamos viviendo tras la muerte de un ser querido.

Evangelios

La celebración de la misa continúa con la evocación de los evangelios. Estos libros de la Biblia narran claramente la vida y obra realizada por nuestro Señor Jesucristo cuando estuvo en la Tierra. Antes de iniciar la lectura de algunos fragmentos de estos evangelios se hace una breve introducción al tema que cita:

“Ha sido ofrecido, la Resurrección y la vida, juntamente a la vida con el Señor, cuando tengamos la participación en el banquete que representa, el cuerpo y la sangre. Cumpliendo con el mandamiento del Amor y servicios al prójimo”.

Homilía

Este paso no siempre se realiza. Todo depende del sacerdote que dirige la celebración, pues algunas personas consideran que no son adecuadas para este tipo de misa en conmemoración a las peticiones por los difuntos. Por lo general la Homilía va acompañada por cantos en la misa terminando con la frase: “Roguemos al Señor” y los asistentes responden: “Te lo pedimos Señor”.

Oración de los fieles

La celebración de la misa en honor a las peticiones por los difuntos continúa con una oración a los fieles. Con mucha fe deberás recitar las siguientes palabras:

“Hoy nos acordamos con mucho afecto, de todos nuestros hermanos y familiares, así como también de nuestros amigos, que ya han abandonado de este plano terrenal. Nos amparamos pues en la ilusión viva, de que nos reuniremos algún día, en la casa de nuestro Señor Omnipotente.

Es por ello que hoy te pedimos mi Dios por (nombre del fallecido), quien es tu hijo y también nuestro amigo. El cual abandonó este mundo, a fin de que viva en tu Reino lleno de todo el cariño y la Paz. Te lo pedimos Señor.

También por todos aquellos que parten de este mundo en destierro, siendo dejados del amor que los suyos debieron ofrecerle. A fin de que nunca, sientan el abandono del Iluminado. Roguemos al Señor.

De igual manera, por aquellos que se encuentran padeciendo, de una enfermedad larga, a fin de que siempre tengan una ayuda amiga. Y que, de manera afectuosa, les ofrezcan auxilio y el desahogo que necesitan. Roguemos al Señor”.

Preces en forma de letanías

Esta es una oración que los fieles en compañía con el sacerdote deben realizar llenos de fe en Dios.

“Dios, ten misericordia de nosotros (se repite dos veces). Jesús, ten compasión de nosotros (se repite también dos veces) Dios, ten misericordia de nosotros, Tú que convertiste el agua en vino. Dios, ten misericordia de nosotros. Tú que apaciguaste la tormenta del mar enfurecido. Dios, ten misericordia de nosotros. Tú que sollozaste ante el sepulcro de tu amigo Lázaro…”

Oración del Padrenuestro

En esta parte de la misa el sacerdote pide a los fieles y familiares presentes en el lugar recitar la oración enseñada por Jesús. Las personas se toman de las manos y juntos realizan la oración “Padrenuestros, que estás en el cielo”. Mientras se está orando, el sacerdote salpicará la urna con agua bendita.

Bendición final

La misa en honor a las peticiones por los difuntos está llegando a su fin. Antes de ello se debe hacer una oración para bendecir a esos familiares y amigos que han fallecido. Se repiten las siguientes palabras:

“Bríndales, Dios el merecido descaso y que brille para ellos la luz perpetua. Qué los espíritus de los fieles fallecidos, por la compasión del Todopoderoso, descansen en paz. La bendición de Dios todopoderoso acompañe a nuestro hermano difunto y permanezca siempre con todos ustedes y con su espíritu. En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén”.

Despedida

La misa en honor a las peticiones por los difuntos ha terminado. El sacerdote debe dirigir unas palabras agradeciendo a los familiares del fallecido y brindándoles la bendición de parte de Dios por haber compartido ese momento de tristeza.

Reflexiones cristianas sobre la muerte

Para finalizar, el sacerdote puede elegir un texto que tenga relación con las peticiones por los difuntos. Este paso se agrega a gusto del religioso, es decir no es obligatorio. Se podría seleccionar los Prefacios del Misal romano, que citan lo siguiente:

“La vida de los que creemos en ti, Dios, no acaba, sino que cambia. Al desbaratar nuestro refugio en la tierra, se nos regala una residencia en el paraíso. Tu voluntad, Mi Dios, nos dio la vida y tus órdenes la rigen. El pecado nos restituye a la tierra de la que habíamos sido fundados…”

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